Aunque el proyecto es lanzado oficialmente en la cumbre climática en Belém, Brasil, su idea viene de tiempo atrás y consiste en recaudar dinero para hacer inversiones que generen una rentabilidad: tanto para quienes aporten como para los países que tienen bosques tropicales. Concretamente, podría beneficiar hasta 74 países del Sur Global con pagos de hasta 4 dólares por hectárea conservada.
