Pese a la incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela, la vida cotidiana continúa sin compras nerviosas ni movimientos masivos. La crisis económica sigue siendo la principal preocupación. El Gobierno de Nicolás Maduro mantiene fuerzas armadas desplegadas en zonas costeras y populares, mientras milicianos esperan instrucciones. El temor a expresar opiniones políticas persiste, y la presión por una posible intervención externa se suma a las tensiones internas. El informe es de nuestra corresponsal Daniella Zambrano, desde Caracas.
