A pocos días de la COP30, Brasil refuerza sus dispositivos de seguridad para recibir la principal convención de la ONU sobre el cambio climático. En medio de críticas por la tragedia del 28 de octubre en Río de Janeiro, tras una operación policial en las favelas, la ciudad amazónica de Belém se prepara y realiza simulacros con la promesa de reducir los riesgos en materia de seguridad.
