Entre velas encendidas, flores de cempasúchil y el murmullo de los vivos que esperan a los muertos, Mixquic vuelve a transformarse. Pero mientras honra a sus difuntos con rituales milenarios, también lidia con una avalancha de visitantes. Las autoridades estiman que al menos dos millones de personas visitarán este pequeño pueblo este fin de semana. France 24 acudió al epicentro de una de las festividades más emblemáticas de México.
