Israel ha elevado la presión diplomática y militar sobre el Líbano, exigiendo el desarme de Hezbolá en cumplimiento del acuerdo de alto al fuego firmado en noviembre de 2024. Este domingo, el ministro de Defensa israelí acusó al Gobierno libanés de no actuar con firmeza, mientras el primer ministro Benjamin Netanyahu aseguró que el ejército está preparado para responder ante cualquier agresión.
