Jamaica enfrenta una grave crisis tras la devastación causada por uno de los huracanes más potentes de la historia reciente del Caribe. La tormenta dejó a casi medio millón de personas sin electricidad y provocó pérdidas catastróficas en la agricultura y la ganadería. Los agricultores informaron la muerte de pollos, cabras, cerdos y cultivos como yuca y calabazas.
