
El huracán Melissa dejó un rastro de muerte y destrucción tras arrasar con las naciones caribeñas de Haití, Jamaica y Cuba, cortando el suministro eléctrico, arrancando techos de miles de viviendas y, en algunos casos, arrastrando a niños. Tras tocar tierra como categoría 5 en Jamaica, el sistema bajó a categoría 2 el jueves camino a Bermudas.





