Rusia confirmó haber realizado una prueba balística con un nuevo misil de propulsión nuclear el 26 de octubre, una acción rechazada por el presidente estadounidense Donald Trump. El mandatario republicano criticó a Vladimir Putin, señalando que “debería poner fin a la guerra (en Ucrania) en lugar de probar misiles”. El Kremlin, por su parte, defendió su autonomía y aseguró que las pruebas nucleares son un asunto interno de Moscú.
