Moscú proclama como exitosa la prueba del misil de crucero Burevestnik, con propulsión nuclear, lo que genera preocupación internacional por su riesgo radioactivo. Su alcance, casi ilimitado, refuerza la imagen de una Rusia que busca exhibir su poder militar mientras Kiev intensifica sus ataques con drones en el territorio vecino para presionar las líneas logísticas del ejército ruso antes del invierno.
