La tensión en la frontera entre Tailandia y Camboya vuelve a escalar. Tropas tailandesas están en alerta máxima mientras Camboya ha duplicado su presencia militar en las zonas disputadas. El alto al fuego firmado el 28 de julio ha sido violado en varias ocasiones, con denuncias de disparos e incursiones por parte de ambos países. En medio del conflicto, cientos de familias camboyanas han sido obligadas a abandonar sus hogares. El ejército tailandés advierte que podría intervenir para despejar la zona, lo que aumentaría el riesgo de un nuevo enfrentamiento armado.
