El presidente Daniel Noboa devolvió este jueves la sede del Ejecutivo a Quito tras haberse trasladado fuera de la capital durante un mes por las protestas indígenas. Aunque la Conaie levantó el paro nacional, en Imbabura, epicentro del movimiento, se organizó una nueva marcha pacífica. Además, asambleístas llevan a la CIDH denuncias de abusos en la represión de las protestas, que dejó dos muertos y cerca de 300 heridos.
