La Unión Europea (UE) acordó este 22 de octubre un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el número 19 desde el inicio de la invasión a Ucrania. Las medidas buscan impactar la economía rusa, marcada por un alto gasto militar. Precisamente por ello, Moscú ha continuado aumentando los impuestos, incluido el IVA, con el argumento de “garantizar los recursos necesarios para la Defensa”. Según gremios de trabajadores, la decisión del Kremlin afectará a pequeños negocios en el país.
