Se alzan voces en Westminster para pedir que se le retiren los títulos al príncipe Andrew, alcanzado por el caso Epstein, mientras la familia real británica espera nuevas revelaciones en el libro póstumo de su acusadora, Virginia Giuffre. Un repaso por la vida tumultuosa del hijo favorito de la reina, convertido en el miembro más embarazoso de la monarquía británica.
