Japón está listo para un giro inédito: tener una primera ministra mujer. Sanae Takaichi, una ultraconservadora de 64 años que acercará al país aún más hacia la derecha, aseguró virtualmente la nominación, en su calidad de líder del partido gobernante, el PLD, y gracias a la inesperada alianza de última hora con un nuevo socio en el bloque gobernante, el Partido de la Innovación (Ishin). Así se fraguó el liderazgo de Takaichi.
