Dos presuntos «narcoterroristas» fueron capturados en el Caribe y trasladados a un buque de guerra estadounidense, acusados de tráfico de drogas, incluido fentanilo. La operación, confirmada por el presidente Donald Trump en Truth Social, forma parte de una serie de ataques iniciados en septiembre que dejaron 28 muertos. Los sobrevivientes, de Ecuador y Colombia, serán extraditados. El Gobierno de Venezuela condenó las acciones, mientras expertos las califican de violación del derecho internacional.
