El príncipe Andrew de Reino Unido renunció a su título de duque de York y otros honores, citando su deber con la familia y el país en medio de un creciente escándalo por sus vínculos con el delincuente sexual estadounidense convicto Jeffrey Epstein. El anuncio siguió a nuevas acusaciones reveladas esta semana en las memorias póstumas de Virginia Giuffre, la figura central en el escándalo de Epstein.
