Israel entregó a la Cruz Roja 15 cuerpos de palestinos, con lo que ya serían 135 repatriados a la Franja de Gaza, mientras la Defensa Civil recuperó nueve cadáveres de personas abatidas por disparos israelíes que el viernes dejaron 11 muertos de una misma familia en el enclave. El Ejército israelí sostiene que representaban una “amenaza inminente”, mientras Hamás denuncia una violación del alto el fuego. Al menos 30 palestinos habrían sido abatidos desde el inicio de la tregua por cruzar la llamada “línea amarilla”.
