Bajo los aplausos de los socialistas, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció la suspensión de la controvertida reforma pensional, adoptada en 2023. Una medida que costará 400 millones de euros al Estado en 2026. Lecornu también descartó el uso del artículo 49.3 que permite al Gobierno adoptar un proyecto de ley sin el voto de los diputados.
