La Generación Z de Nepal ha trasladado su movimiento de protesta de las calles a las urnas, con jóvenes electores registrándose en masa para las próximas elecciones de marzo de 2026, las primeras desde la caída del Gobierno. Las manifestaciones, que comenzaron en septiembre tras una prohibición temporal de las redes sociales, cobraron fuerza ante la frustración generalizada por la corrupción y las desigualdades. Muchos jóvenes votantes, que participarán por primera vez en unos comicios, esperan que las elecciones traigan cambios significativos para el país.
