El pasado 25 de septiembre, el expresidente de Francia, Nicolas Sarkozy, fue condenado a cinco años de prisión en el caso por la financiación de su campaña de 2007 con dinero del régimen del dictador libio Maumar al Gadafi. Es la conclusión de un largo proceso que ha perseguido a Sarkozy desde 2011, cuando una agencia de noticias libia y el propio Gadafi revelaron que el Gobierno de ese país había desviado en secreto millones de dólares para apoyar la campaña del exmandatario, a cambio de que el líder francés facilitara el regreso del régimen de Trípoli a la escena internacional.
