Las fuerzas rusas atacaron la red eléctrica de Ucrania este domingo 12 de octubre, como parte de su ofensiva para paralizar la infraestructura energética del país invadido antes del invierno. En simultáneo, Moscú advirtió contra la posibilidad de que EE. UU. proporcione misiles de crucero Tomahawk a Kiev, lo que asegura que sería una «dramática» escalada en la guerra.
