El presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó que Estados Unidos abrió un «escenario de guerra» en el Caribe al destruir varias supuestas narcolanchas y causar la muerte de una veintena de personas, y aseguró que hay «indicios» de que la última embarcación hundida era colombiana. La Casa Blanca calificó de «infundadas» las declaraciones del mandatario colombiano y lo instaron a retractarse públicamente.
