En Madagascar, el movimiento juvenil conocido como «Generación Z» rechazó la propuesta del presidente Andry Rajoelina de un diálogo nacional y exige su dimisión. Las manifestaciones y los enfrentamientos se han intensificado en la capital, Antananarivo, donde los manifestantes expresan su frustración por problemas recurrentes como los frecuentes cortes de electricidad y escasez de agua, además de la corrupción, el desempleo y la crisis económica.
