Tras dos días de consultas con los partidos políticos, Sébastien Lecornu anunció el fin de su mandato, lo que indica el inminente nombramiento de un nuevo primer ministro francés. Lecornu desmintió los rumores sobre su posible renovación en el cargo y respondió a las preocupaciones sobre posibles elecciones anticipadas, subrayando que la mayoría parlamentaria se oponía a la disolución.
