Este miércoles 8 de octubre, comenzará el despliegue de 200 efectivos de la Guardia Nacional en Chicago. Estos son los primeros de un grupo de 500, con los que el presidente estadounidense Donald Trump asegura que hará frente a una supuesta crisis de criminalidad, negada por las autoridades locales. Al igual que Los Ángeles y Washington D.C. antes de la federalización, Chicago es una ciudad santuario con ordenanzas que prohíben el uso de recursos municipales para la aplicación de leyes migratorias.
