La ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza cumple dos años en medio de una catastrófica crisis alimentaria que se extiende a lo largo del enclave. Aunque la IPC declaró oficialmente la hambruna en el territorio palestino el 22 de agosto, Israel niega las acusaciones. Mientras tanto, organizaciones como Human Rights Watch acusan al Estado de mayoría judía de utilizar el hambre como “arma de guerra”.
