27 días después de su nombramiento, el primer ministro francés Sébastien Lecornu renunció a su cargo. Horas antes, el premier había anunciado su gabinete, que implicaba la reelección de 12 ministros, rompiendo con su promesa de ruptura con el Gobierno anterior y generando una ola de críticas tanto en la oposición como en sus aliados.
