Latinoamérica alzó la voz tras la operación de Israel contra la flotilla Global Sumud, que buscaba abrir un corredor humanitario hacia Gaza. Entre los activistas hay dos ciudadanas colombianas, lo que llevó al presidente Gustavo Petro a emitir críticas y tomar medidas diplomáticas. México pidió garantías para la integridad de sus tripulantes, mientras Brasil expresó preocupación por el destino de los ciudadanos brasileños involucrados.
