En Antananarivo, la capital de Madagascar, continúan los violentos enfrentamientos mientras la policía utiliza gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Los disturbios, encabezados por el movimiento juvenil “generación Z”, han dejado al menos 22 muertos y más de 100 heridos desde el 25 de septiembre, según las Naciones Unidas. Los manifestantes siguen desafiando al Gobierno pese a la presión internacional y a la destitución del primer ministro y su gabinete, anunciada el 29 de septiembre.
