Casi una década desde su creación, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) emitió una sentencia histórica en uno de los capítulos del largo conflicto armado en Colombia: los crímenes de Estado. La JEP condenó a doce exmilitares a penas restaurativas de entre cinco y ocho años por su participación en 135 ejecuciones extrajudiciales, comúnmente conocidas en el país como «falsos positivos», en el norte del país entre 2002 y 2005, en el marco del conflicto armado.
