Tyler Robinson, el joven acusado de matar a Charlie Kirk, se entregó un día después del crimen en compañía de sus padres. Las autoridades han revelado más detalles del homicidio y aseguran que fue un agente retirado quien lo convenció de ir a la estación policial. Mientras tanto, Utah Valley University, lugar donde ocurrió el crimen, retomó sus clases con nuevas medidas de seguridad.
