El Ejército israelí ha lanzado una ofensiva terrestre contra Ciudad de Gaza, desplegando vehículos blindados y tropas en el marco de una operación progresiva destinada a tomar el centro urbano, descrito como un bastión de Hamás. Los informes señalan una destrucción significativa, con barrios enteros arrasados y un gran número de víctimas civiles, incluidos niños. Las Naciones Unidas han condenado esta escalada, calificándola como una pérdida masiva de vidas civiles y una destrucción sistemática.
