La muerte de Mahsa Amini el 16 de septiembre de 2022, mientras se encontraba bajo custodia policial, desencadenó protestas masivas y una represión sangrienta por parte de las autoridades iraníes. Pero tres años después, la sociedad ha sido testigo de cambios “irreversibles”. En las calles de Teherán y en las ciudades de provincia, las mujeres están rechazando gradualmente el velo y otras restricciones.
