Hace tres años, la muerte de Mahsa Amini, una joven iraní de 22 años detenida por no llevar velo, desató una ola de protestas en Irán. Desde entonces, a pesar de la represión, algunas iraníes no dudan en desafiar al poder haciendo cosas que les están prohibidas, como quitarse el velo o conducir una moto.
