Israel anunció el inicio de su operación terrestre en Ciudad de Gaza con el objetivo de acabar con los casi 3.000 combatientes de Hamás que Tel Aviv estima opera en la urbe. El operativo ha desencadenado una cadena de rechazo a nivel global. Una comisión de la ONU calificó los hechos de «genocidio», Unicef condenó el impacto en los niños y políticos europeos repudiaron el avance.
