La alerta de ataque aéreo del sábado 13 de septiembre sorprendió a los residentes de Chelm y sus alrededores. Las sirenas de alarma comenzaron a sonar por toda esta ciudad del extremo este de Polonia, sembrando el pánico y la confusión entre muchos vecinos. “No estaba preocupada por una guerra aquí, pero cuando escuché la alarma sonar tuve miedo”, confiesa Magda, empleada en un banco.
