Han pasado diez días desde que el Ejército de EE. UU. atacó e hizo detonar una lancha en el Caribe bajo el argumento de que transportaba droga hacia EE. UU. Sin embargo, ni la ubicación, ni la identidad de los tripulantes y tampoco el contenido de la embarcación han sido corroborados por ninguno de los gobiernos implicados, mientras crecen las especulaciones sobre el hundimiento.
