Rusia y Belarús comenzaron los ejercicios militares conjuntos llamados Zapad-2025 en medio de las tensiones con los países europeos por la guerra en Ucrania y la reciente incursión de drones rusos en el cielo de Polonia. El Ministerio del Interior polaco afirmó que los ejercicios Zapad simulan «una guerra de agresión», mientras que el Kremlin estima que la inquietud de Europa «no está justificada».
