Mientras Israel continúa su ofensiva en la Franja de Gaza, recrudece sus acciones en Cisjordania ocupada luego de que dos palestinos mataran a seis personas e hirieran a una treintena en Jerusalén el 8 de septiembre. El Ejército israelí ordenó el cierre total de la zona de donde provenían los atacantes. La respuesta de Benjamin Netanyahu fue leída entre los palestinos como «un castigo colectivo».
