La rica biodiversidad de Guatemala se ve gravemente amenazada por las actividades humanas. En 2024, más de 5.000 hectáreas de la Sierra de las Minas, el bosque nuboso más grande de América Central, fueron quemadas intencionalmente para ampliar las tierras agrícolas. Esta práctica, motivada por la frontera agrícola, tiene consecuencias devastadoras para la fauna, ya que muchos animales son incapaces de escapar de las llamas. En la reserva de la biosfera de Maya, el segundo bosque tropical más grande de América, el tráfico ilegal de especies silvestres pone aún más en peligro a especies como el guacamayo rojo. Informe de Andrés Suárez Jaramillo.
