Armani, de 91 años, era sinónimo de estilo y elegancia en Italia y el resto del mundo. Combinó el talento de diseñador con la perspicacia de un hombre de negocios, dirigiendo una empresa que facturaba unos 2.300 millones de euros -unos 2.700 millones de dólares- al año. En France 24 recordamos al ícono de la alta costura, que murió este 4 de septiembre a los 91 años.
