Tras el deslizamiento de tierra “masivo” en la región occidental de Darfur que arrasó con todo un pueblo montañoso, los sudaneses intentan recuperar los cadáveres de las víctimas, que se estima puede alcanzar el millar. La zona es aislada y de difícil acceso, por lo que las labores de búsqueda son complejas e instituciones como la ONU aseguran que están haciendo lo posible para prestar ayuda y asistencia.
