Ante una multitud de más de 50 mil espectadores, entre ellos los mandatarios Vladimir Putin y Kim Jong-un, China mostró al mundo su músculo militar en un desfile que contó con decenas de tanques y misiles. El presidente chino Xi Jinping advirtió que “hoy la humanidad vuelve a elegir entre la paz y la guerra”. Por otro lado, en días pasados, Trump manifestó que no le preocupaba la reunión de sus homólogos en el desfile masivo: “China nos necesita y tengo una buena relación con su presidente”, dijo.
