Un Tribunal de Bolivia sentenció este 2 de septiembre a un año de prisión a los exprovinciales jesuitas españoles Ramón Alaix y Marcos Recolons por encubrir los abusos sexuales sometidos por el fallecido sacerdote Alfonso Pedrajas, también español, dejando víctimas en internados, colegios y áreas rurales de Bolivia. En análisis en France 24 , Wilder Flores, presidente de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes, afirmó que «el juez de esta causa le ha abierto las puertas del infierno a los jesuitas de Bolivia».
