

Dejar atrás una economía muy cerrada parece un paso en la dirección correcta. Sin embargo, hacerlo con un tipo de cambio atrasado y alta carga impositiva enciende luces amarillas sobre el empleo y las cuentas externas.


Dejar atrás una economía muy cerrada parece un paso en la dirección correcta. Sin embargo, hacerlo con un tipo de cambio atrasado y alta carga impositiva enciende luces amarillas sobre el empleo y las cuentas externas.
