La Fundación Humanitaria para Gaza, respaldada por Israel y Estados Unidos, está nuevamente en la mira de las organizaciones internacionales tras la publicación de una investigación de la agencia de noticias Associated Press que acusa a contratistas de la ONG de disparar con munición real y granadas aturdidoras contra civiles desarmados. Previamente, un medio israelí había publicado un reportaje en el que miembros del Ejército de Tel Aviv afirmaron de forma anónima que habían recibido órdenes de disparar contra civiles desarmados en las inmediaciones de las zonas de entrega de ayuda humanitaria.
