En Pakistán, más de dos millones de niños asisten a madrasas, escuelas coránicas que ofrecen educación religiosa gratuita a los más desfavorecidos. Sin embargo, tras los muros de estas veneradas instituciones se esconde una realidad escalofriante: miles de niños son víctimas de violencia sexual, bajo un silencio ensordecedor. Esta investigación se adentra en el corazón de este profundísimo tabú, en un país donde la religión, la pobreza y la tradición se combinan en un coctel explosivo.
