El Hospital Al-Shifa, en el norte de Gaza, cerró la unidad de diálisis debido a la falta de combustible para hacer funcionar los generadores del centro médico. 350 pacientes se ven privados del tratamiento en un sistema sanitario al borde del colapso, según la ONU. A causa del bloqueo israelí, la dirección se ve obligada a recortar los gastos de combustible para poder gestionar el servicio de urgencias al que llegan cada día decenas de gazatíes víctimas de los bombardeos.
