Desde La Haya, los miembros de la OTAN debaten aumentar su gasto en defensa hasta el 5% de su PIB. La Administración Trump y el secretario general de la Alianza Militar, Mark Rutte, presionan a los países europeos para lograr este objetivo. Sin embargo, algunos gobiernos como el de España y el de Bélgica, han anunciado que ni sus finanzas, ni sus perspectivas a futuro se alinean con un incremento significativo en su gasto en defensa.
