Es uno de los clubes más grandes del mundo, batalló hasta el último momento por llegar a la final de la UEFA Champions League, emocionó al mundo con el talento deslumbrante de Lamine Yamal y las increíbles remontadas en la primera temporada con Hansi Flick como entrenador, pero el Barcelona sigue sin mostrar la solvencia que le permita inscribir a los fichajes concretados y por concretar. El cuadro azulgrana es millonario, pero debe vivir como mendigo hasta que lo pueda demostrar.
